viernes, 4 de agosto de 2017

¿Qué es el humus de lombriz?



¿Que es el humus de lombriz? 

 Se llama HUMUS a la materia orgánica degradada a su último estado de descomposición por efecto de microorganismos. En consecuencia, se encuentra químicamente estabilizada como coloide; el que regula la dinámica de la nutrición vegetal en el suelo. Esto puede ocurrir en forma natural a través de los años o en un lapso de horas, tiempo que demora la lombriz en "digerir" lo que come.

El HUMUS se obtiene luego de un proceso, cercano a un año, en que la lombriz recicla a través de su tracto intestinal la materia orgánica, comida y defecada, por otras lombrices.

Hay que resaltar que un alto porcentaje de los componentes químicos del humus son proporcionados, no por el proceso digestivo de las lombrices, sino por la actividad microbiana que se lleva a cabo durante el periodo de reposo que éste tiene dentro del lecho. Por ejemplo, el 50% del total de los ácidos húmicos que contiene el humus, son proporcionados durante el proceso digestivo y el 50% restante durante el período de reposo o maduración.

 Cuando la cosecha del lecho es prematura, se obtendrá VERMICOMPOST o WORM CASTINGS, que todavía NO es HUMUS.
 Para poder determinar que el producto que estamos cosechando es de buena calidad, tendremos en cuenta entre otras cosas parámetros como:

PH neutro, en un rango entre 6.7 a 7.3

Contenidos de materia orgánica superiores a 28%

Nivel de nitrógeno superior a 2%

Relación C/N en un rango entre 9 y 13

Contenidos de cenizas no superiores a 27%

Un alto contenido de cenizas nos permite concluir que el manejo del proceso no ha sido el adecuado y que ha habido mucha contaminación con tierra. Lo que queremos es mejorar el suelo y no aumentar su volumen

El HUMUS de lombriz además de ser un excelente fertilizante, es un mejorador de las características físico-químicas del suelo, es de color café obscuro a negruzco, granulado e inodoro.

Las características más importantes del HUMUS de lombriz son:

Alto porcentaje de ácidos húmicos y fulvico. Su acción combinada permite una entrega inmediata de nutrientes asimilables y un efecto regulador de la nutrición, cuya actividad residual en el suelo llega hasta cinco años.

 
Alta carga microbiana (40 mil millones por gramo seco) que restaura la actividad biológica del suelo.

Opera en el suelo mejorando la estructura, haciéndolo más permeable al agua y al aire, aumentando la retención de agua y la capacidad de almacenar y liberar los nutrientes requeridos por las plantas en forma sana y equilibrada.
Es un fertilizante bioorgánico activo, emana en el terreno una acción biodinámica y mejora las características organolépticas de las plantas, flores y frutos.

Su pH es neutro y se puede aplicar en cualquier dosis sin ningún riesgo de quemar las plantas. La química del HUMUS de lombriz es tan equilibrada y armoniosa que nos permite colocar una semilla directamente en él sin ningún riesgo.

El HUMUS es un producto con altas posibilidades de comercialización en el mundo entero, pero su CALIDAD es un factor importante para obtener los mejores precios del mercado; los que pueden fluctuar desde 100 a 250 dólares la tonelada, dependiendo del mercado y de la relación oferta-demanda del mercado. 

jueves, 29 de junio de 2017


Este sábado 01 de julio vuelve la Feria Conuquera Agroecológica. Construyendo desde el amor y la comprensión una propuesta agroecológica para las ciudades. Allí tendremos productos agrícolas libres de agrotóxicos y a precios justos,  ricos alimentos sanos y sabrosos e insumos para las plantas de jardín y agricolas. Y una amplia y muy variada programación en nuestro tradiconal espacio de formación, Los esperamos

Lombriz Roja Urbana en esta ocasión no llevaro nuestros productos. Tenemos otro compromiso y solo llegaremos tarde a disfrutar de la programación de talleres y presentaciones. Pero si nos cruzamos, podemos seguramente acalrar dudas sobre la lombricutura urbana.

Los invitamos a un espacio de paz, amosoro y de construcción colectiva.

jueves, 1 de junio de 2017

Lombrices y naranjas

Capacitan a citricultores con el curso “Manejo Integral de Lombricultura”

El objetivo es instruir en el uso de la lombricomposta a productores de citricus

2017-05-30 

 SRU-058-2017.-Capacitan a citricultores en Soto la Marina con el curso “Manejo Integral de Lombricultura”.(1).jpg

Con el fin de explicarles el uso y aplicación de la lombricomposta a productores citrícolas, la Secretaría de Desarrollo Rural a través de la Dirección de Pymes Rurales llevó a cabo el segundo curso de Manejo Integral de Lombricultura en el municipio de Soto la Marina, Tamaulipas.

En el curso desarrollado en las instalaciones del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario No. 271, el representante del Secretario, Patricio Ramírez Garza, Director de Pymes Rurales, refirió que con la cría y la utilización de estas lombrices, están ayudando a mejorar la calidad de sus suelos de manera natural y económica, aportando a la reposición del humus, indispensable para el desarrollo vegetal y rehabilitación del suelo.

“La lombricultura es la crianza de lombrices de tierra para la producción de Humus de Lombriz, un abono enteramente orgánico y también para la producción de lombrices, una importante fuente de proteínas”, precisó.

Patricio Ramírez refirió que los temas que se impartieron durante el curso son “Procesamiento de composteo bajo normas, Reproducción de lombriz, Almacenamiento del Ácido Húmico y uso correcto en el cultivo y suelo.

El Director de Pymes Rurales, reiteró que la cría de estos animales es benéfica también para los cultivos de sorgo, maíz y otros, pues su utilización ayuda a la retención de agua y nutrientes esenciales, la germinación de las semillas, erosión y manejo del suelo, a la formación de micorrizas, entre otras ventajas.

Con este tipo de capacitaciones, la Secretaría de Desarrollo Rural busca mejorar la calidad de los suelos que han sido dañados por la erosión continua por la explotación agrícola, el uso de fertilizantes químicos y otros factores.

Derechos Reservados © La Capital 2017

domingo, 16 de abril de 2017

¿COMO USAR EL HUMUS DE LOMBRIZ?

 

 

COMO USAR EL HUMUS DE LOMBRIZ?

El Humus debe incorporarse en el suelo, a una profundidad de 20 o más centímetros y luego ser cubierto tierra. Esta incorporación debe realizarse en suelo con humedad no menor al 50%, a objeto de evitar su deshidratación y consiguiente pérdida de microorganismos, la cual es su principal riqueza, base de la fertilidad de todo suelo.

Interiores:

El humus de lombriz se puede añadir a tierra para macetas o mezcladas en el suelo de plantas de la casa que se existentes. El humus de lombriz también puede usarse el la parte superior de macetas en los hogares y en las plantas del jardin y los nutrientes se absorben hacia abajo a través del suelo cada vez que se riega. Repetir cada 2 - 3 meses ya que las plantas consumen los nutrientes.

El humus de lombriz se puede utilizar para germinar semillas:
El tamaño y el crecimiento de plántulas de hortalizas y trasplantes será notable ya que mejora con el uso de humus.
Mezclar 1 parte de humus al suelo o a la mezcla de tierra compuesta para germinar.

En el jardín:

Cuando se utiliza humus de lombriz en el jardín, se extiende a los niveles superficiales del suelo de las camas elevadas. Utilice de 2 a 6 cm. de humus de lombriz. También se puede añadir a la parte inferior del hoyo de plantación cuando se establecen los trasplantes, o trabajar en el suelo que rodea las flores establecidos y verduras. Al plantar las semillas, poner un puñado de humus de lombriz en cada hoyo y plantar su semilla. Se mantiene durante la estación de crecimiento a una proporcion de 1/2 taza por planta cada 2 meses. El humus de lombriz es lo suficientemente suave para no quemar las semillas o las raíces de las plantas.

Rosales:

Mezcle 4 tazas de humus de lombriz en el suelo 3 a 6 cm. debajo de la superficie de cada rosal. También puede poner una capa de 3 cm. de humus de lombriz en la parte superior si usted tiene miedo de dañar las raíces.

Perennes:

Trabaja en 1 taza de humus de lombriz en el suelo por encima de las raíces, teniendo cuidado de no dañarlos. Aplicar en primavera, principios de verano y principios de otoño. El humus de lombriz no quemará sus plantas si se los toca.

Para enriquecer composta:

Aplique una capa delgada de humus de lombriz entre cada nueva capa de compost. El humus de lombriz ayudar a poner la acción de compostaje en marcha.

Para sembrar pasto:

Aplique 5 Kg. de El humus de lombriz por cada 30 metros cuadrados de césped. En la parte superior extienda una capa de 3 a 4 cm. de humus de lombriz, y Pasto saludable abonado con humus de lombrizluego mezclar su semilla de pasto y agua de pozo.

Para mantenimiento de pasto:

Utilize humus de lombriz como abono a un ritmo de 5 Kg. por cada 100 m² de pasto.

Árboles y arbustos:

Mezcle 1 parte de humus de lombriz con 3 partes de tierra. Cavar un agujero que rodee al arbol. A continuación, poner un montón de la mezcla en el centro del agujero y difundir las raíces de las plantas sobre el montículo. Luego llenar el resto del agujero con tierra vegetal.

AHORA QUE YA LO SABES PON TU PROYECTO DE LOMBRICES EN MARCHA Y DISFRUTA DE SUS BENEFICIOS

Fuente:https://www.facebook.com/humus.y.lombrices.chile 

Compuestos emitidos por microbios fitopatógenos fomentan el crecimiento de las plantas.

Una amplia gama de microorganismos, incluyendo hongos y bacterias fitopatógenos, son capaces de emitir compuestos volátiles que fomentan el crecimiento de las plantas, la floración y la acumulación de sustancias de reserva, según ha demostrado un estudio dirigido por el grupo de investigación de Metabolismo de Carbohidratos del Instituto de Agrobiotecnología.



Científicos del (IdAB) Instituto de Agrobiotecnología, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y el Gobierno de Navarra, han demostrado que algunos compuestos emitidos por microbios fitopatógenos fomentan el crecimiento de las plantas.

El hallazgo podría aplicarse en la mejora de los rendimientos de los cultivos de manera sostenible y como una alternativa a los tratamientos agroquímicos convencionales y al fomento de la interacción entre plantas y un reducido número de cepas de microorganismos beneficiosos. Los resultados se publican dos artículos en las revistas Plant Cell and Environment y Plant Physiology.

“Este estudio propone por primera vez el concepto de ‘bichos malos, trabajadores buenos’, según el cual los microorganismos no beneficiosos constituyen una inexplorada y prometedora cantera de sustancias bioestimulantes de elevado potencial biotecnológico”, explica Javier Pozueta, investigador del CSIC en el Instituto de Agrobiotecnología.
Los artículos recogen, además, los resultados de los estudios realizados sobre los mecanismos bioquímicos y moleculares implicados en la respuesta “positiva” de las plantas a compuestos volátiles emitidos por microorganismos que, desde un punto de vista antropocéntrico, son considerados como “negativos” o “no beneficiosos”.
Tales estudios demuestran que los compuestos microbianos ejercen un efecto positivo sobre la capacidad de la planta de convertir el CO2 (dióxido de carbono) del aire en biomasa. El trabajo es consistente con la idea de que los organismos están relacionados o comunicados entre sí a través de “infoquímicos” o sustancias “mensajeras”.
El hallazgo supone una provechosa vía de estudio ante la demanda creciente de alimentos surgida como consecuencia del incremento de la población mundial, así como la progresiva reducción de las superficies cultivables.
El trabajo ha sido realizado en colaboración con investigadores del Centre of the Region Haná for Biotechnological and Agricultural Research de la Universidad de Palacký (República Checa) dentro del marco de colaboración del proyecto internacional I-LINK 0939 del programa i-LINK+, financiado por el CSIC, para la promoción de la colaboración científica internacional.

Fuente:  http://agriculturers.com/compuestos-emitidos-por-microbios-fomentan-el-crecimiento-de-las-plantas/

martes, 7 de marzo de 2017

Este sábado 11 estaremos en la Jornada Mujeres, Ambiente y Ciudad


Este sábado 11 estaremos en la mañana en el Vivero Garden Center en Los Dos Caminos, donde con un conjunto de mujeres que desde distintas visiones estamos construyendo alternativas para lograr ciudades sustentables.

Conversaremos sobre nuestra propuesta de reducir el aporte incontrolado de desechos orgánicos que diariamente se producen en los viviendas de las ciudades venezolanas, mediante la lombricultura urbana.

Los esperamos a partir de las 08 am cuando se inicia una muy interesante programación que se inicia con una clase de yoga y que se extenderá con una temática muy variada hasta las 6 pm.

Es una actividad totalmente gratuita,

martes, 28 de febrero de 2017

Los límites del compost: ¿calidad o cantidad?


En Lombriz Roja Urbana, una de nuestras principales recomendaciones para controlar la producción incontrolada de residuos orgánicos en las ciudades, es el compostaje en general y especialmente el lombricompostaje. En España esta política es regulada legalmente, pero ahora según e autor que hoy compartimos,  el problema pudiera ya no ser "montañas de residuos orgánicos sino montañas de compost,  a las que no se sabe en que utilizar". 

En nuestra opinión, es un falso problema. ¿por que decimos esto? Es que según la visión de este autor,  todo el proceso de compostaje se está viendo, como una relación estrictamente de compra - venta. Y el comprador tiene entonces el derecho de exigir calidad. En nuestra opinión este planteamiento original es errado. El compostaje debe ser visto como un servicio que debería ser costeado en mayor parte por quien produce el residuo. Y si la agroindustra produce toneladas de alimentos, de los cuales toneladas terminan siendo restos orgánicos. ¿cómo es posible que se niegue a adquirir el compost, por que no es de calidad? 

No obstante este artículo es muy interesante e introduce elementos importantes a considerar. A nuestros lectores y lectoras ¿que opinan? 

Les invito a leer este interesante y polémico artículo.



Los límites del compost: ¿calidad o cantidad?
Javier Ansorena Miner
Director técnico del Plan de Residuos de Gipuzkoa 2002-2016
Autor del libro “El Compost de Biorresiduos. Normativa, calidad y aplicaciones”

La gestión de los biorresiduos entre nosotros se integra en valores culturales cercanos a lo mítico y lo místico. Mítico porque parece un concepto universal y precientífico que el compostaje constituye la principal alternativa a los tratamientos finalistas de incineración y vertido, a pesar de la dudosa sostenibilidad que, en territorios como Gipuzkoa (al igual que en otros de la cornisa cantábrica), representa todo el esfuerzo de los ciudadanos y las instituciones en la separación, recogida, transporte y tratamiento de los biorresiduos para obtener un producto al que somos incapaces de dar una salida adecuada. Y místico porque, para algunos colectivos, este asunto se considera un dogma de fe que no puede ser objeto de debate y reflexión, sino de obligada creencia.

La normativa comunitaria impone a los entes locales la obligatoriedad de impulsar la recogida selectiva y el tratamiento biológico de biorresiduos de cocina y de jardín, así como el uso del compost resultante. En Gipuzkoa hemos cumplido a plena satisfacción el primer requisito, gracias a la implantación de sistemas avanzados de recogida separada mediante contenedores personalizados y puerta a puerta. Y lo hemos hecho tanto en términos cualitativos (niveles de pureza del biorresiduo del 99%) como cuantitativos (más de 34.000 toneladas recogidas en 2015, frente a las 25.300 de 2014 y las 14.170 de 2013). Sin embargo, las otras dos etapas que permiten cerrar el ciclo de la materia orgánica en el marco de una economía circular presentan serias limitaciones.

Acabamos de conocer los problemas de funcionamiento de la nueva planta de compostaje de Epele (10.000 toneladas anuales de capacidad), proyectada para tratar menos de la tercera parte de los biorresiduos actualmente recogidos en Gipuzkoa. Es decir, deberemos continuar exportando cantidades ingentes y crecientes de biorresiduos a otros territorios vecinos, con los enormes costes ambientales, sociales y económicos que conlleva (unos dos millones de euros anuales). Este despilfarro es una de las causas de que el recibo de la basura que paga una familia donostiarra se haya quintuplicado en los últimos diez años.

Corremos el riesgo de trasladar el problema de los residuos urbanos al sector productor de sustratos y enmiendas, pasando de “montañas de residuos” a “montañas de compost”.

La planta de Lapatx (2.500 toneladas anuales de capacidad de tratamiento) no alcanza a tratar la décima parte de los biorresiduos recogidos en Gipuzkoa. Por ello la inmensa mayoría se desvían a instalaciones privadas de Funes, Caparroso o Itxassou sin que se produzca el retorno a nuestro territorio del compost obtenido en dichas plantas, porque no se sabe qué hacer con él. Hemos sabido también en fechas recientes que las instituciones competentes tampoco encuentran salida al compost obtenido en aquella. Esto significa que la política de biorresiduos adoptada en la anterior legislatura “empezó a construir la casa por el tejado”: recogida masiva de biorresiduos, sin disponer de capacidad de tratamiento de los mismos ni de un destino para el compost obtenido.
En el origen de esta situación se encuentra la naturaleza de nuestro sector primario, caracterizado por la escasez de suelos agrícolas (con elevados niveles de materia orgánica) y los importantes excedentes de residuos ganaderos, con los que el compost debe competir en condiciones de clara inferioridad. La única salida razonable que hemos encontrado hasta ahora ha sido su utilización en las áreas de la jardinería y el paisajismo.
Estos sectores vienen desde hace muchos años empleando materias primas y subproductos nobles como turba, cortezas de árboles, fibras de madera…, que les permiten obtener sustratos, enmiendas del suelo y abonos orgánicos de la máxima calidad y aceptación en el mercado. Y se muestran reacios a sustituirlos por biorresiduos y, en general, por cualquier tipo de residuo. Corremos el riesgo —como ya advirtieron los productores europeos hace varias décadas— de trasladar el problema de los residuos urbanos al sector productor de sustratos y enmiendas, pasando de “montañas de residuos” a “montañas de compost”.
¿Es la calidad de nuestro compost de biorresiduos equiparable a la de los materiales con los que tiene que competir? La respuesta es negativa: a pesar de la elevada pureza de los biorresiduos de partida y del excelente aspecto del compost obtenido, presenta algunas limitaciones que condicionan su aceptación por los posibles receptores: presencia de impurezas, variabilidad, salinidad y sodicidad, baja disponibilidad de nutrientes… Así me lo han manifestado reiteradamente sus representantes en los encuentros que he mantenido con ellos durante los dos últimos años.
Los países líderes en este ámbito han dimensionado sus infraestructuras basándose en criterios de racionalidad y sostenibilidad.
Invitado por la asociación APTYS, que agrupa a los fabricantes nacionales de tierras y sustratos, el pasado 28 de septiembre tuve la oportunidad de exponer y contrastar esta realidad en el marco de la feria internacional Iberflora. Como fruto del interesante debate que siguió a la presentación, se concluyó que dichos productores podrían constituir la más importante vía de comercialización del compost obtenido en regiones que presentan una problemática semejante a la nuestra. Pero para alcanzar un acuerdo que satisfaga plenamente a ambas partes es imprescindible establecer una comunicación fluida y permanente, que incluya las condiciones de aceptación del compost en todos los aspectos relativos a su calidad que hemos citado. Y que pueden ser objeto de mejora a través de diversas acciones de sensibilización y experimentación (reducción de impurezas, pelletización, preparación de mezclas…).
No habría que excluir decisiones como la limitación de la recogida selectiva a los biorresiduos crudos de origen vegetal (verduras, frutas y jardín) que contribuyan de forma simultánea a mejorar notoriamente la calidad del compost y a reducir los problemas de funcionamiento de las plantas de compostaje.
Así lo vienen haciendo con éxito los países, regiones y ciudades (Holanda, Flandes, Viena…) unánimemente reconocidos como líderes en este ámbito. Estos han dimensionado sus infraestructuras basándose en criterios de racionalidad y sostenibilidad, de modo que han conseguido dar una salida satisfactoria a su compost apostando por la calidad del producto frente a la cantidad de biorresiduo recogida. Así lo hicieron también en un comienzo, en nuestro entorno más próximo, municipios y mancomunidades de Gipuzkoa y Bizkaia, que posteriormente desistieron de hacerlo con el sorprendente argumento de que “la decisión coincide con las directrices europeas para los próximos años, en las que priorizan la generación de cantidad frente a su calidad”. Sobran los comentarios.

Fuente: http://www.residuosprofesional.com/limites-compost-calidad-cantidad/