domingo, 16 de abril de 2017

¿COMO USAR EL HUMUS DE LOMBRIZ?

 

 

COMO USAR EL HUMUS DE LOMBRIZ?

El Humus debe incorporarse en el suelo, a una profundidad de 20 o más centímetros y luego ser cubierto tierra. Esta incorporación debe realizarse en suelo con humedad no menor al 50%, a objeto de evitar su deshidratación y consiguiente pérdida de microorganismos, la cual es su principal riqueza, base de la fertilidad de todo suelo.

Interiores:

El humus de lombriz se puede añadir a tierra para macetas o mezcladas en el suelo de plantas de la casa que se existentes. El humus de lombriz también puede usarse el la parte superior de macetas en los hogares y en las plantas del jardin y los nutrientes se absorben hacia abajo a través del suelo cada vez que se riega. Repetir cada 2 - 3 meses ya que las plantas consumen los nutrientes.

El humus de lombriz se puede utilizar para germinar semillas:
El tamaño y el crecimiento de plántulas de hortalizas y trasplantes será notable ya que mejora con el uso de humus.
Mezclar 1 parte de humus al suelo o a la mezcla de tierra compuesta para germinar.

En el jardín:

Cuando se utiliza humus de lombriz en el jardín, se extiende a los niveles superficiales del suelo de las camas elevadas. Utilice de 2 a 6 cm. de humus de lombriz. También se puede añadir a la parte inferior del hoyo de plantación cuando se establecen los trasplantes, o trabajar en el suelo que rodea las flores establecidos y verduras. Al plantar las semillas, poner un puñado de humus de lombriz en cada hoyo y plantar su semilla. Se mantiene durante la estación de crecimiento a una proporcion de 1/2 taza por planta cada 2 meses. El humus de lombriz es lo suficientemente suave para no quemar las semillas o las raíces de las plantas.

Rosales:

Mezcle 4 tazas de humus de lombriz en el suelo 3 a 6 cm. debajo de la superficie de cada rosal. También puede poner una capa de 3 cm. de humus de lombriz en la parte superior si usted tiene miedo de dañar las raíces.

Perennes:

Trabaja en 1 taza de humus de lombriz en el suelo por encima de las raíces, teniendo cuidado de no dañarlos. Aplicar en primavera, principios de verano y principios de otoño. El humus de lombriz no quemará sus plantas si se los toca.

Para enriquecer composta:

Aplique una capa delgada de humus de lombriz entre cada nueva capa de compost. El humus de lombriz ayudar a poner la acción de compostaje en marcha.

Para sembrar pasto:

Aplique 5 Kg. de El humus de lombriz por cada 30 metros cuadrados de césped. En la parte superior extienda una capa de 3 a 4 cm. de humus de lombriz, y Pasto saludable abonado con humus de lombrizluego mezclar su semilla de pasto y agua de pozo.

Para mantenimiento de pasto:

Utilize humus de lombriz como abono a un ritmo de 5 Kg. por cada 100 m² de pasto.

Árboles y arbustos:

Mezcle 1 parte de humus de lombriz con 3 partes de tierra. Cavar un agujero que rodee al arbol. A continuación, poner un montón de la mezcla en el centro del agujero y difundir las raíces de las plantas sobre el montículo. Luego llenar el resto del agujero con tierra vegetal.

AHORA QUE YA LO SABES PON TU PROYECTO DE LOMBRICES EN MARCHA Y DISFRUTA DE SUS BENEFICIOS

Fuente:https://www.facebook.com/humus.y.lombrices.chile 

Compuestos emitidos por microbios fitopatógenos fomentan el crecimiento de las plantas.

Una amplia gama de microorganismos, incluyendo hongos y bacterias fitopatógenos, son capaces de emitir compuestos volátiles que fomentan el crecimiento de las plantas, la floración y la acumulación de sustancias de reserva, según ha demostrado un estudio dirigido por el grupo de investigación de Metabolismo de Carbohidratos del Instituto de Agrobiotecnología.



Científicos del (IdAB) Instituto de Agrobiotecnología, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y el Gobierno de Navarra, han demostrado que algunos compuestos emitidos por microbios fitopatógenos fomentan el crecimiento de las plantas.

El hallazgo podría aplicarse en la mejora de los rendimientos de los cultivos de manera sostenible y como una alternativa a los tratamientos agroquímicos convencionales y al fomento de la interacción entre plantas y un reducido número de cepas de microorganismos beneficiosos. Los resultados se publican dos artículos en las revistas Plant Cell and Environment y Plant Physiology.

“Este estudio propone por primera vez el concepto de ‘bichos malos, trabajadores buenos’, según el cual los microorganismos no beneficiosos constituyen una inexplorada y prometedora cantera de sustancias bioestimulantes de elevado potencial biotecnológico”, explica Javier Pozueta, investigador del CSIC en el Instituto de Agrobiotecnología.
Los artículos recogen, además, los resultados de los estudios realizados sobre los mecanismos bioquímicos y moleculares implicados en la respuesta “positiva” de las plantas a compuestos volátiles emitidos por microorganismos que, desde un punto de vista antropocéntrico, son considerados como “negativos” o “no beneficiosos”.
Tales estudios demuestran que los compuestos microbianos ejercen un efecto positivo sobre la capacidad de la planta de convertir el CO2 (dióxido de carbono) del aire en biomasa. El trabajo es consistente con la idea de que los organismos están relacionados o comunicados entre sí a través de “infoquímicos” o sustancias “mensajeras”.
El hallazgo supone una provechosa vía de estudio ante la demanda creciente de alimentos surgida como consecuencia del incremento de la población mundial, así como la progresiva reducción de las superficies cultivables.
El trabajo ha sido realizado en colaboración con investigadores del Centre of the Region Haná for Biotechnological and Agricultural Research de la Universidad de Palacký (República Checa) dentro del marco de colaboración del proyecto internacional I-LINK 0939 del programa i-LINK+, financiado por el CSIC, para la promoción de la colaboración científica internacional.

Fuente:  http://agriculturers.com/compuestos-emitidos-por-microbios-fomentan-el-crecimiento-de-las-plantas/

martes, 7 de marzo de 2017

Este sábado 11 estaremos en la Jornada Mujeres, Ambiente y Ciudad


Este sábado 11 estaremos en la mañana en el Vivero Garden Center en Los Dos Caminos, donde con un conjunto de mujeres que desde distintas visiones estamos construyendo alternativas para lograr ciudades sustentables.

Conversaremos sobre nuestra propuesta de reducir el aporte incontrolado de desechos orgánicos que diariamente se producen en los viviendas de las ciudades venezolanas, mediante la lombricultura urbana.

Los esperamos a partir de las 08 am cuando se inicia una muy interesante programación que se inicia con una clase de yoga y que se extenderá con una temática muy variada hasta las 6 pm.

Es una actividad totalmente gratuita,

martes, 28 de febrero de 2017

Los límites del compost: ¿calidad o cantidad?


En Lombriz Roja Urbana, una de nuestras principales recomendaciones para controlar la producción incontrolada de residuos orgánicos en las ciudades, es el compostaje en general y especialmente el lombricompostaje. En España esta política es regulada legalmente, pero ahora según e autor que hoy compartimos,  el problema pudiera ya no ser "montañas de residuos orgánicos sino montañas de compost,  a las que no se sabe en que utilizar". 

En nuestra opinión, es un falso problema. ¿por que decimos esto? Es que según la visión de este autor,  todo el proceso de compostaje se está viendo, como una relación estrictamente de compra - venta. Y el comprador tiene entonces el derecho de exigir calidad. En nuestra opinión este planteamiento original es errado. El compostaje debe ser visto como un servicio que debería ser costeado en mayor parte por quien produce el residuo. Y si la agroindustra produce toneladas de alimentos, de los cuales toneladas terminan siendo restos orgánicos. ¿cómo es posible que se niegue a adquirir el compost, por que no es de calidad? 

No obstante este artículo es muy interesante e introduce elementos importantes a considerar. A nuestros lectores y lectoras ¿que opinan? 

Les invito a leer este interesante y polémico artículo.



Los límites del compost: ¿calidad o cantidad?
Javier Ansorena Miner
Director técnico del Plan de Residuos de Gipuzkoa 2002-2016
Autor del libro “El Compost de Biorresiduos. Normativa, calidad y aplicaciones”

La gestión de los biorresiduos entre nosotros se integra en valores culturales cercanos a lo mítico y lo místico. Mítico porque parece un concepto universal y precientífico que el compostaje constituye la principal alternativa a los tratamientos finalistas de incineración y vertido, a pesar de la dudosa sostenibilidad que, en territorios como Gipuzkoa (al igual que en otros de la cornisa cantábrica), representa todo el esfuerzo de los ciudadanos y las instituciones en la separación, recogida, transporte y tratamiento de los biorresiduos para obtener un producto al que somos incapaces de dar una salida adecuada. Y místico porque, para algunos colectivos, este asunto se considera un dogma de fe que no puede ser objeto de debate y reflexión, sino de obligada creencia.

La normativa comunitaria impone a los entes locales la obligatoriedad de impulsar la recogida selectiva y el tratamiento biológico de biorresiduos de cocina y de jardín, así como el uso del compost resultante. En Gipuzkoa hemos cumplido a plena satisfacción el primer requisito, gracias a la implantación de sistemas avanzados de recogida separada mediante contenedores personalizados y puerta a puerta. Y lo hemos hecho tanto en términos cualitativos (niveles de pureza del biorresiduo del 99%) como cuantitativos (más de 34.000 toneladas recogidas en 2015, frente a las 25.300 de 2014 y las 14.170 de 2013). Sin embargo, las otras dos etapas que permiten cerrar el ciclo de la materia orgánica en el marco de una economía circular presentan serias limitaciones.

Acabamos de conocer los problemas de funcionamiento de la nueva planta de compostaje de Epele (10.000 toneladas anuales de capacidad), proyectada para tratar menos de la tercera parte de los biorresiduos actualmente recogidos en Gipuzkoa. Es decir, deberemos continuar exportando cantidades ingentes y crecientes de biorresiduos a otros territorios vecinos, con los enormes costes ambientales, sociales y económicos que conlleva (unos dos millones de euros anuales). Este despilfarro es una de las causas de que el recibo de la basura que paga una familia donostiarra se haya quintuplicado en los últimos diez años.

Corremos el riesgo de trasladar el problema de los residuos urbanos al sector productor de sustratos y enmiendas, pasando de “montañas de residuos” a “montañas de compost”.

La planta de Lapatx (2.500 toneladas anuales de capacidad de tratamiento) no alcanza a tratar la décima parte de los biorresiduos recogidos en Gipuzkoa. Por ello la inmensa mayoría se desvían a instalaciones privadas de Funes, Caparroso o Itxassou sin que se produzca el retorno a nuestro territorio del compost obtenido en dichas plantas, porque no se sabe qué hacer con él. Hemos sabido también en fechas recientes que las instituciones competentes tampoco encuentran salida al compost obtenido en aquella. Esto significa que la política de biorresiduos adoptada en la anterior legislatura “empezó a construir la casa por el tejado”: recogida masiva de biorresiduos, sin disponer de capacidad de tratamiento de los mismos ni de un destino para el compost obtenido.
En el origen de esta situación se encuentra la naturaleza de nuestro sector primario, caracterizado por la escasez de suelos agrícolas (con elevados niveles de materia orgánica) y los importantes excedentes de residuos ganaderos, con los que el compost debe competir en condiciones de clara inferioridad. La única salida razonable que hemos encontrado hasta ahora ha sido su utilización en las áreas de la jardinería y el paisajismo.
Estos sectores vienen desde hace muchos años empleando materias primas y subproductos nobles como turba, cortezas de árboles, fibras de madera…, que les permiten obtener sustratos, enmiendas del suelo y abonos orgánicos de la máxima calidad y aceptación en el mercado. Y se muestran reacios a sustituirlos por biorresiduos y, en general, por cualquier tipo de residuo. Corremos el riesgo —como ya advirtieron los productores europeos hace varias décadas— de trasladar el problema de los residuos urbanos al sector productor de sustratos y enmiendas, pasando de “montañas de residuos” a “montañas de compost”.
¿Es la calidad de nuestro compost de biorresiduos equiparable a la de los materiales con los que tiene que competir? La respuesta es negativa: a pesar de la elevada pureza de los biorresiduos de partida y del excelente aspecto del compost obtenido, presenta algunas limitaciones que condicionan su aceptación por los posibles receptores: presencia de impurezas, variabilidad, salinidad y sodicidad, baja disponibilidad de nutrientes… Así me lo han manifestado reiteradamente sus representantes en los encuentros que he mantenido con ellos durante los dos últimos años.
Los países líderes en este ámbito han dimensionado sus infraestructuras basándose en criterios de racionalidad y sostenibilidad.
Invitado por la asociación APTYS, que agrupa a los fabricantes nacionales de tierras y sustratos, el pasado 28 de septiembre tuve la oportunidad de exponer y contrastar esta realidad en el marco de la feria internacional Iberflora. Como fruto del interesante debate que siguió a la presentación, se concluyó que dichos productores podrían constituir la más importante vía de comercialización del compost obtenido en regiones que presentan una problemática semejante a la nuestra. Pero para alcanzar un acuerdo que satisfaga plenamente a ambas partes es imprescindible establecer una comunicación fluida y permanente, que incluya las condiciones de aceptación del compost en todos los aspectos relativos a su calidad que hemos citado. Y que pueden ser objeto de mejora a través de diversas acciones de sensibilización y experimentación (reducción de impurezas, pelletización, preparación de mezclas…).
No habría que excluir decisiones como la limitación de la recogida selectiva a los biorresiduos crudos de origen vegetal (verduras, frutas y jardín) que contribuyan de forma simultánea a mejorar notoriamente la calidad del compost y a reducir los problemas de funcionamiento de las plantas de compostaje.
Así lo vienen haciendo con éxito los países, regiones y ciudades (Holanda, Flandes, Viena…) unánimemente reconocidos como líderes en este ámbito. Estos han dimensionado sus infraestructuras basándose en criterios de racionalidad y sostenibilidad, de modo que han conseguido dar una salida satisfactoria a su compost apostando por la calidad del producto frente a la cantidad de biorresiduo recogida. Así lo hicieron también en un comienzo, en nuestro entorno más próximo, municipios y mancomunidades de Gipuzkoa y Bizkaia, que posteriormente desistieron de hacerlo con el sorprendente argumento de que “la decisión coincide con las directrices europeas para los próximos años, en las que priorizan la generación de cantidad frente a su calidad”. Sobran los comentarios.

Fuente: http://www.residuosprofesional.com/limites-compost-calidad-cantidad/ 

viernes, 6 de enero de 2017

Definiciones importantes. Humus, humus de lombriz, lombricompuesto y vermicompuesto






 HUMUS



Humus es el nombre con el que se designa a la capa superior del suelo, que es muy rica en microorganismos y en materia orgánica descompuesta. Todo suelo debe contener humus para ser considerado fértil. Las tierras fértiles contienen materia orgánica, minerales, agua y aire, bien la materia orgánica es la de menor presencia, es la que mejora las propiedades físico-químicas del suelo yfavorece el desarrollo de los cultivos.

La presencia de humus en proporciones del 1 ó 2 % es suficiente para que un suelo sea fértil. Pero el proceso natural de formación de humus puede llevar años.Por esto , estudiosos de todo el mundo han analizado las posibilidades para la producción de esta sustancia de manera acelerada. (LOMBRICULTURA EN MÉXICO, 1999).



HUMUS DE LOMBRIZ

Las lombrices de la especie Foetida, o lombriz roja californiana, ingieren
grandes cantidades de materia orgánica descompuesta. De esta ingesta, hasta un
60 % se excreta en una sustancia llamada humus de lombriz, lombricompuesto o vermicompuesto, que constituye un sustrato ideal para la proliferación de microorganismos útiles, las lombrices transforman los minerales no asimilables presentes en los desechos y residuos animales, en nitratos y fosfatos directamente asimilables por las plantas.

El humus de lombriz es inodoro, no se pudre ni fermenta. En los análisis químicos realizados al humus de lombriz se le detecta la presencia de hastaun 5 % de nitrógeno, 5 % de fósforo, 5 % de potasio, un 4 % de calcio, una carga bacteriana de 2 billones por gramo y un pH entre 7 y 7,5.

De todos los estudios realizados se concluye que el humus de lombriz o lombricompuesto es un fertilizante orgánico de altísima calidad, acción prolongada, fácil y económica producción. Y una respuesta a la necesidad de producir humus para la recuperación de los suelos y como fertilizante orgánico para las plantas.

Fuente: 




El sistema digestivo de la lombriz roja californiana



El proceso de transformación de los residuos sólidos que se sucede en el interior de la lombriz roja. El sistema digestivo de la lombriz roja californiana. 

 El sistema digestivo de la lombriz consiste en una cavidad bucal, faringe,esófago donde están las glándulas calcáreas cuya función es secretar carbonato de calcio para neutralizar los ácidos orgánicos presentes en el alimento, el buche entre los segmentos 15 a 16 donde se almacena el alimento, una molleja entre los anillos 17 y 19 y el intestino que va desde el anillo 20 hasta el orificio anal. Durante el proceso de digestión hay un incremento de hasta 1000 veces el número de microorganismos en el material resultarte. 



Se ha demostrado que las excretas de las lombrices tienen una diversidad de especies fungosas mayor que la del suelo donde se encuentran las lombrices y el incremento se da después de pasar el alimento por el intestino. (Ferruzi, 1994).

La acción de la lombriz en su proceso digestivo produce un agregado notable de bacterias que actúan sobre los nutrientes macromoleculares, elevándolo a estados directamente asimilables por las plantas, lo cual se manifiesta en notables respuestas de las cualidades organolépticas de frutos y flores, como así también resistencia a los agentes patógenos. (Ferruzi, 1994)

Durante el proceso de digestión hay un incremento de hasta 1000 veces el número de microorganismos en el material resultarte. Se ha demostrado que las excretas de las lombrices tienen una diversidad de especies fungosas mayor que la del suelodonde se encuentran las lombrices y el incremento se da después de pasar elalimento por el intestino. (Ferruzi, 1994).

La acción de la lombriz en su proceso digestivo produce un agregado notable de bacterias que actúan sobre los nutrientes macromoleculares, elevándolo a estados directamente asimilables por las plantas, lo cual se manifiesta en notables respuestas de las cualidades organolépticas de frutos y flores, como así también resistencia a los agentes patógenos.(Ferruzi, 1994). 

El humus de lombriz favorece la formación de micorrizas, acelerando el desarrollo radicular y los procesos fisiológicos de brotación, floración, madurez, sabor y color de las plantas y frutos. Así también la acción de la lombriz, en su contacto físico con el sustrato transmite con su mucosa protección ante plagas y patógenos, como también la protección a heladas. La acción microbiana emergente del humus de lombriz hace asimilable para las plantas materiales inertes como fósforo, calcio, nitrógeno, potasio y magnesio. Entre otras características fisiológicas de la lombriz californiana está que sus glándulas calcíferas segregan iones de calcio, contribuyendo a la regulación del equilibrio ácido básico, tendiendo a neutralizar los valores del pH. (Ferruzi, 1994). 


Fuente: